“Refugiado” al servicio de la desnaturalización de la violencia

Refugiado, la película del director Diego Lerman sobre un caso de violencia de género estrenada en cines comerciales a fines de octubre, está realizando un proceso muy rico de debate con la sociedad civil a través de proyecciones en la Ciudad de Buenos Aires y en el conurbano bonaerense. El proceso se enmarca en la Campaña “ÚNETE para poner fin a la violencia contra las mujeres”, impulsada a nivel global por el secretario general de las Naciones Unidas.

Por Belén Spinetta

COMUNICAR IGUALDAD- En las ficciones y largometrajes, la problemática de la violencia contra las mujeres viene apareciendo cada vez con más fuerza. Sin embargo, son pocas las producciones que logran contar las historias sin prejuicios y ayudando a la reflexión. Refugiado, la película de Diego Lerman, protagonizada por Julieta Díaz y Sebastián Molinaro (de apenas 8 años), y estrenada a fines de octubre, es una muestra de un cine nacional comprometido.

Luego de la adhesión de la productora Campo Cine a la Campaña ÚNETE para poner fin a la violencia contra las mujeres, el film está siendo proyectado para promover la sensibilización sobre la temática, con distintos públicos en la Ciudad de Buenos Aires y el conurbano, colaborando en la difusión y reflexión sobre la violencia hacia las mujeres. El capítulo argentino de la Campaña UNETE – liderado por el Sistema de Naciones Unidas en Argentina (ONU Argentina)-  está siendo acompañado en este proyecto, por la Fundación AVON, y la organización Enlaces Territoriales para la Equidad, que también asesoró al equipo de filmación durante el rodaje.

ester2La campaña ÚNETE busca “crear conciencia pública, profundizar la voluntad política e incrementar los recursos a fin de prevenir y dar respuesta a todas las formas de violencia contra mujeres y niñas, en todo el mundo”, tal como señala en sus fundamentos.  Asimismo, a través de ÚNETE, el Secretario General pide “a los gobiernos, a las entidades de la sociedad civil, a las organizaciones de mujeres, a los  jóvenes, a las entidades del sector privado, a los medios de  difusión, a todos los organismos del sistema de las Naciones  Unidas y a cada mujer y cada hombre, a que se sumen a  la acción para abordar la pandemia mundial”.

COMUNICAR IGUALDAD consultó a Jessica Braver,  Oficial de Coordinación de Naciones Unidas, acerca de cómo se viene desplegando la campaña en Argentina: “Nos hemos planteado 4 grandes líneas de trabajo para 2014/2015: la promoción de adhesiones formales de distintas instituciones para darle más visibilidad a la temática, el lanzamiento de una Red de “Hombres por la Igualdad” que busca comprometer a personalidades destacadas de distintos ámbitos con la temática, el lanzamiento de una campaña de sensibilización para adolescentes y jóvenes en redes sociales, y la sensibilización a distintos públicos a través de las proyecciones de la película Refugiado”. Al ser consultada acerca de cómo surge la idea de realizar acciones con el film de Lerman señaló que “la iniciativa comienza con la adhesión formal, tanto de la productora (Campo Cine) como de la organización Enlaces Territoriales, a la Campaña Únete, demostrando su interés de utilizar la película, como medio/excusa para la sensibilización de distintos públicos”.  Remarcó que “los/as artistas, tienen la habilidad de tomar un tema, un problema social muy complejo, y expresarlo con una claridad y una fuerza, difíciles de comparar”; a la vez que enfatizó en que en este caso, el director de la película, Diego Lerman, “ha logrado mostrar muy bien el miedo y la sensación de aislamiento que viven las mujeres víctimas de violencia.  Y no le hizo falta mostrar ni un solo golpe”. Concluyó señalando que están muy conformes con cómo se han desarrollado las acciones hasta el momento, “creemos que esta línea de trabajo, de desarrollo a través del arte, tiene mucho potencial a futuro”. 

Mirar con los ojos bien abiertos

Enlaces Territoriales por la Equidad es la organización encargada de la implementación de las proyecciones de la película y de los posteriores conversatorios. Hasta el momento se realizaron al menos seis funciones destinadas a públicos muy diversos: entre ellos, jóvenes, operadores/as de justicia, mujeres de las cooperativas Argentina Trabaja, periodistas, operadores/as de Salud, entre otrxs.

COMUNICAR IGUALDAD dialogó con la referente de Enlaces Territoriales y coordinadora de estas actividades, Ester Mancera, quien fue convocada hace tres años por Diego Lerman para que lo acompañe en el proceso de investigación y en el asesoramiento técnico en la temática de la violencia contra las mujeres. Trabajó en la preparación de Julieta Diaz y del resto de las actrices que participan en el film: “Tenían que poder sentir y entender qué le pasa a una mujer que atraviesa una situación de violencia”. Remarcó que algo interesante que tiene la película es que algunas de las mujeres que trabajan en ella son sobrevivientes de violencia.

Sobre el resultado de las proyecciones, Mancera consideró que en general, en aquellos espacios en los cuales el conversatorio generó debate e intercambio, fueron de un alto nivel de participación. “La película genera y dispone la necesidad de poner en palabras lo que se siente y lo que se piensa en relación al devenir de una mujer y su hijo en situación de violencia; los comunes denominadores que han aparecido han sido: la  necesidad de contar con herramientas creativas para repensar el abordaje (en todos los casos daban cuenta de que la película y los abordajes desde el arte facilitan), la soledad de los equipos y de las mujeres, la necesidad de seguir trabajando para implicar a la sociedad y de seguir pensando, compartiendo para mejorar la presión de la tarea diaria”. Remarcó que el 95% de quienes asistieron a las proyecciones valoraron muchísimo la película y la vieron como una herramienta para la sensibilización y para el trabajo con equipos profesionales, referentes territoriales y personas que acompañen a mujeres en situación de violencia: Sintieron una gran identificación con lo que le sucede a la protagonista y se impactaron de que se le dé protagonismo al niño entendiéndolo con víctima, mientras que las mujeres sobrevivientes de violencia o que aún la están transitando se vieron reflejadas, se sintieron tenidas en cuenta y entendidas”. Asimismo señaló que las funciones con público general fueron muy interesantes porque “permitieron desnaturalizar situaciones y mostrar mitos y estereotipos”.

El debate en la Asociación de Mujeres Juezasamja

El martes 9 de diciembre, en el auditorio de la Asociación de Magistrados en Ciudad de Buenos Aires, se proyectó la película para integrantes de la Asociación de Mujeres Juezas de Argentina (AMJA).  Participaron alrededor de 50 personas, quienes expresaron diferentes opiniones e inquietudes surgidas a partir del film:

  • “Como actores actuales de la historia, que tratamos de combatir la violencia de género, hay que decir que desde hace 20 años para acá las cosas cambiaron bastante, afortunadamente, y se han creado organismos que antes no existían (…) hay muchas cosas que todavía subsisten y que tenemos que modificar pero hemos dado grandes pasos”.
  • “Si bien las cosas han mejorado para mi falta muchísimo todavía; esto que nos muestra la película nos sirve para darnos cuenta por qué la víctima reacciona cómo reacciona (…) hay sensibilidad pero no es igual en todos los operadores judiciales, todavía falta un montón”.
  • “Esta película nos estimula a trabajar mejor”.
  • “Me impactó ver cómo el niño transita entre la violencia, la dulzura y la ternura, la protección a la mamá, el enojo”.
  • “Quiero felicitarlas porque es excelente esto que están haciendo, es muy importante (…) me quedo con las ganas de ver acciones legales o acciones puntuales sobre el hombre, ella y su hijo tienen que estar escondiéndose, y él va tranquilamente caminando por la calle”.
  • “Este refugio que muestra la película está acá, en el conurbano bonaerense o en la ciudad de Buenos Aires, pero hay que reflexionar que cuando caminamos al interior del país no hay absolutamente nada. Esta película tiene que llegar ahí también, hasta el último rincón, de la última provincia”.

La facilitadora del debate, Ester Mancera, acompañó las opiniones de la gente con algunas reflexiones propias. “Lo que nosotros seguimos notando asistiendo a mujeres es que para ellas sigue siendo muy difícil, más allá de muchos recursos y de las mejores intenciones, el temor, la angustia y la desesperación siguen apareciendo y tenemos que repensar otras cuestiones para no juzgar y ver de qué manera podemos acompañar”, indicó. Sobre este punto, contó que uno de los aspectos de mayor importancia a la hora de asesorar a Lerman y las actrices fue el momento en que las operadoras del refugio entrevistan a la protagonista luego de sufrir un severo episodio de violencia física.

En esta proyección estuvo presente Ana María, una de las extras de la película que atravesó la situación de violencia y hoy se encuentra trabajando con mujeres que transitan por lo que ella vivió 20 años atrás: “Hace cinco años trabajo en una consultoría de género del bajo Flores todos los lunes de 10 a 12, recibiendo a las mujeres y escuchándolas, que es lo que tenemos que hacer: escucharlas sin juzgarlas ni preguntarle ‘por qué lloras’ o ‘por qué te quedas con esa persona que te está golpeando’ que fue lo que me preguntaron a mi hace 20 años la primera vez que fui a pedir ayuda”.

Foto destacada: proyección en el cine del Municipio de San Martín.

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