“Las mujeres no se presentan a la magistratura en la etapa vinculada a tareas de cuidados”

Flora Acselrad es titular de la Oficina de la Mujer de la Corte Suprema de Justicia de la Nación, el espacio creado por Cármen Argibay para democratizar desde un punto de vista de género el Poder Judicial. El organismo investiga, entre otros temas, las desigualdades en la estructura de la justicia y las dificultades de acceso a los cargos más altos. Una investigación reciente, sobre el acceso a la magistratura, develó que sólo el 27,2% de las personas que se postularon a esos cargos entre el 2010 y 2012, fueron mujeres. Hasta los 40 años se presentan cuatro veces más varones que mujeres –observa-. Las mujeres no se están presentando en la época que está vinculada fundamentalmente con la maternidad y las tareas de cuidado de niños y niñas. Y luego vuelve a haber un llamado de atención en las mujeres más grandes, que nuevamente no se presentan en la misma proporción que los varones, y eso también podría estar vinculado a la carga de cuidado que tienen de adultos mayores, esto es cuando las mujeres procuran el cuidado de los padres, nietos, nietas.”

Por Laura Loncopán Berti

flora4COMUNICAR IGUALDAD- El informe Acceso de las mujeres a la Magistratura. Perfil de las/os postulantes a los concursos, realizado por la Oficina de la Mujer (OM) de la Corte Suprema de Justicia, revela que de un total de 698 postulantes que concursaron para cargos de juez/a y vocal de cámara a nivel nacional y federal entre 2010 y 2012, apenas 190 fueron mujeres, es decir un 27,2%.

Para la titular de la Oficina, Flora AcselradNo se puede decir que haya una autoexclusión porque evidentemente hay algo ahí que está impidiendo a las mujeres presentarse. No concursan porque hay algo en el marco del proceso de selección, o en el marco de los concursos, que las está ahuyentando y no es la mayor responsabilidad. Porque si vos te fijas el mapa de la justicia argentina muestra que las mujeres están concentradas en las secretarías de juzgados. El poder Judicial se está nutriendo del trabajo de todas esas mujeres en los cargos de secretaría. ¿Por qué no van a querer más reconocimiento?”.

El Mapa de Género de la Justicia Argentina, un relevamiento periódico de la OM que se practica desde 2010, confirma que la composición del poder Judicial es mayoritariamente femenina. Sin embargo esto no se traduce en la distribución jerárquica de los cargos. Es lo que se conoce como techo de cristal, las barreras tácitas que impiden alcanzar puestos superiores, más allá de las calificaciones.

De acuerdo a los datos de 2014 que arroja el Mapa: las mujeres representan el 41% en la magistratura (8.971), el 61% del funcionariado (26.009), el flora360% del personal administrativo (58.711) y el 31% en el personal de servicio (11.043).

La variación más significativa, en comparación a 2013, se presenta en la Corte. El año pasado murió Carmen Argibay, creadora de la OM. La única ministra actualmente es Elena Highton de Nolasco y probablemente lo sea por mucho más tiempo si la vacante es ocupada por un hombre.

La novedad del Mapa de Género 2014 es que también incorpora la distribución de cargos en el Consejo de la Magistratura de la Nación. Allí el 77% son hombres y el 23% mujeres, incluyendo a la presidenta del cuerpo, la primera en la historia. El organismo encargado de seleccionar al personal del Poder Judicial tiene la representación más baja de mujeres: 3 de 13 puestos.

La Oficina de la Mujer de la Corte, en su trabajo sobre acceso de mujeres a la magistratura, se propuso analizar los currículum de las y los candidatos entre 2010 y 2012 que facilitó el Consejo de la Magistratura. Se buscó caracterizar el perfil de quienes se postularon a juez/a o vocal de Cámara en el ámbito nacional y federal, y se indagó sobre las diferencias entre varones y mujeres.

Acselrad consideró que una de las conclusiones más relevantes es que “las mujeres no se están presentando en la época que está vinculada fundamentalmente con la maternidad y las tareas de cuidado de niños y niñas. Y que luego vuelve a haber un llamado de atención en las mujeres más grandes, que nuevamente no se presentan en la misma proporción que los varones, y eso también podría estar vinculado a la carga de cuidado que tienen de adultos mayores, esto es cuando las mujeres procuran el cuidado de los padres, nietos, nietas”.

El informe señala que hasta los 40 años se presentan cuatro veces más varones que mujeres” y  que aún “cuando la cantidad de personas de más de 60 años que se presentan a los concursos es muy baja, la cantidad de varones que lo hacen sigue siendo muy superior al de las mujeres”.

flora2Los varones cuentan con más experiencia docente y con libros y artículos publicados, mientras que las mujeres logran mayor nivel de estudios (maestrías, doctorados).

En realidad llegamos a la conclusión de que las mujeres tenemos menos tiempo y lo concentramos en formalizarlo. Los varones tienen más tiempo para escribir, más tiempo para ir a las universidades y hacer carrera docente que las mujeres”, planteó la titular de la OM.

El hallazgo de que no se presentan en la misma proporción que los varones muestra la incidencia que tienen las demandas de cuidado. La investigación es un llamado de atención muy grande porque las cosas no van a cambiar por el transcurso del tiempo. No son acontecimientos naturales, se necesitan decisiones políticas”, sostuvo.

La pregunta que se impone es cómo revertir esas desigualdades. Acselrad indicó que “con las convenciones internacionales suscriptas por el Estado argentino que tienen jerarquía constitucional, sin ninguna modificación reglamentaria sería totalmente valido que los concursos den ventajas a las mujeres. Pero si se quiere ir de alguna forma más estructurada, se pueden hacer modificaciones dentro del ámbito de incumbencia de los consejos de la magistratura para lograr una paridad. Crear cupos o alguna forma que logre revertir la composición de la magistratura que va a requerir muchos años”.

Acselrad recordó que una vez estuvo en una reunión de mujeres juezas, una charla informal, y que expresaron que para llegar a los espacios de decisiónflora habían resignado tener un hijo. Hubieran deseado tener un hijo más del que tuvieron pero no pudieron tenerlo porque sabían lo que implicaba, el esfuerzo que implicaba para una mujer ocupar esos espacios de decisión. Todavía nuestras familias no están democratizadas. Ni siquiera las familias de quienes estamos en estos temas”, dijo.

Y agregó: “Nosotras seguimos ocultando en nuestros trabajos cómo inciden las cargas de cuidado. Llegamos a estos espacios gracias a otras mujeres que cuidan a nuestros hijos, que son las empleadas domésticas. Son otras mujeres las que también se sacrifican y gracias a ellas podemos hacer de cuenta, podemos ejercer el poder de forma masculina”.

Nota central:

¿Le corresponde a un varón ocupar la vacante de la Corte Suprema de Justicia de la Nación? 

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