“La discriminación en el acceso a la justicia es indirecta, no tiene que ver con que seas mujer o varón sino con  no considerar variables como los cuidados”

Gabriela Vázquez es jueza laboral y, desde noviembre del 2014, preside el Consejo de la Magistratura de la Nación, siendo la primera mujer en hacerlo. El Consejo –de acuerdo a datos surgidos del Mapa de Género de la Oficina de la Mujer de la Corte Suprema de Justicia- tiene sólo un 23% de integrantes mujeres y es justamente el organismo encargado de designar a las personas que presidirán los juzgados. Vázquez planea, entre otras iniciativas de democratización de este espacio, modificar el reglamento de concursos de tal forma que sean contempladas las características específicas de cada género –y entre ellas las responsabilidades en las tareas de cuidado- en el acceso a los cargos.

Por Laura Loncopán Berti vazquez

COMUNICAR IGUALDAD- En esta entrevista la presidenta del Consejo de la Magistratura de la Nación, Gabriela Vázquez, habló sobre el acceso de las mujeres a cargos jerárquicos y a las diferencias en el ejercicio de la conducción. Se refirió también a que estudia una reforma del reglamento de concursos que aliente la postulación de las mujeres a la magistratura. Sostuvo que constituye causal de mal desempeño la violación a los derechos humanos de las mujeres, por ejemplo, al impedir un aborto no punible.

Usted es la primera mujer en presidir el Consejo de la Magistratura de la Nación desde su creación, y en el que además actualmente las mujeres son minoría (3 de 10), ¿por qué cree que cuesta a las mujeres ocupar lugares de jerarquía?

Cuando yo asumí, en noviembre del 2014, sólo había una mujer y media, porque la doctora Adriana Donato tiene un acuerdo con otro sector que dos años va a estar ella por los abogados de la Capital y dos años va a estar otro consejero, así que éramos una y media. No había ninguna otra mujer. Lo que ocurre es que el diputado Eduardo De Pedro dejó el cargo para ser secretario general de la presidencia, entonces se designó a la diputada Anabel Sagasti. Ahora somos dos y media. A las mujeres se nos discrimina, se nos subestima, nos cuesta más que a los varones acceder a los cargos de mayor jerarquía. Hay todo un entramado cultural, que hasta te diría es casi inconsciente.

vazquez2¿Cree que hay una forma de ejercer la conducción que distingue a mujeres y varones?

Lo que yo he visto es que muchas mujeres hemos aprendido a ejercer las funciones jerárquicas viendo varones, y los estereotipos los tenemos asociados. El hombre racional, ejecutivo, que no llora, y la mujer, tierna, consensuadora. Entonces muchas mujeres hemos aprendido a ejercer el poder observando varones, a veces nos queremos disfrazar de varones para ejercer el poder. Hay mujeres que pretenden ejercer el poder a lo varón, lo que es el estereotipo. Y hay mujeres, como en mi caso, que ejerzo el poder de manera más horizontal. Lo importante no es ser mujer o varón, sino tener perspectiva de género, y tener registro de las dificultades que las mujeres tienen para penetrar y horadar el techo de cristal.

Hay un trabajo reciente de la Oficina de la Mujer de la Corte Suprema de Justicia de la Nación en el que analiza el acceso de las mujeres a la magistratura a partir de los curriculum de postulantes y habla de la incidencia de las cargas de cuidado a la hora de concursar. ¿Cree usted que influyen?

El patriarcado está instalado en el tema de los cuidados de las personas que necesitan atención, como los niños, las niñas, las personas con discapacidad, los ancianos. Son las mujeres las que fundamentalmente tienen a cargo, casi como naturalizado, la función de los cuidados. Eso dificulta el acceso a los cargos porque se exige en los reglamentos de concursos a veces demasiados puntos por doctorado, actividad docente. ¿Entonces qué ocurre? Una secretaria o una abogada en edad reproductiva, si además de venir a trabajar a tribunales, tiene que ir a la facultad para obtener puntos para la actividad docente, hacer un doctorado, una maestría, tiene que escribir libros y artículos de doctrina, y tiene a su cargo fundamentalmente el tema del cuidado de los hijos, eso necesariamente incide en los puntajes. Incide para que no estén primeras, o en los lugares más altos de los concursos. Eso es lo que yo estoy estudiando para proponer alguna reforma. No es que se discrimina porque son mujer o varón, es indirecto. No se ha tomado en cuenta que el tema de los cuidados incide en la postulación. En mi caso particular, fíjate, yo no tengo hijos, entonces pude cubrir esos 30 puntos de docencia, de libros y de doctorado. Pero me imagino si a los 33 años, que empecé el doctorado, hubiese tenido hijos, ¿cómo hacía para cuidarlos? Hasta que no se democratice la familia hacia adentro, de acuerdo a las pautas que están en los tratados internacionales como es la Cedaw (sigla en inglés de la Convención para la Eliminación de Todas las Formas de Discriminación contra la Mujer) que habla sobre las responsabilidades de ambos progenitores, es difícil.

La llevo al plano de jueza laboral (es vocal de la Sala I de la Cámara Nacional de Apelaciones del Trabajo, se encuentra de licencia por el cargo en el vazquez3Consejo cuyo mandato es de un año), ¿cuáles han sido los casos que más la han impactado en cuanto a actos de discriminación de mujeres o integrantes del colectivo LGTBI?

Los casos que más me impactaron fueron de violencia especialmente en actividades que no son tradicionales para las mujeres como en estaciones de servicio, o en temas de seguridad, mujeres que trabajan como vigiladoras. Ahí hay mucho acoso sexual y acoso moral. Cuando trabajamos en la reglamentación de la Ley 26485 (Ley de Protección Integral para Prevenir, Sancionar y Erradicar la Violencia Contra las Mujeres en los Ámbitos en que Desarrollen sus Relaciones Interpersonales), justamente en el decreto reglamentario, se puso que el tema de la prueba tenía que considerarse de acuerdo a las cargas dinámicas. Si la mujer suministraba algún tipo de indicio corresponde al empleador la prueba de legitimidad del acto. Quiere decir, por ejemplo, que si yo no te ascendí porque sos mujer es muy difícil probarlo. Lo que trae la mujer en el juicio son indicios: “Mire, yo hace tantos años que estoy, soy la mejor vendedora, toda la gente sabe que yo soy la mejor vendedora, y fulanito dice que mantuvo una conversación con el director y que en realidad él no quería una mujer, quería un varón”. Entonces, con esos indicios, luego al empleador le corresponde probar que el no ascenso correspondió a causas legítimas. En cuanto a las sexualidades no hegemónicas también hay casos de acoso sexual, acoso moral que es el hostigamiento, la violencia en pequeñas dosis. Muchas veces comienza con un rechazo a una propuesta sexual. Luego empieza como una persecución, se lo saca del ambiente laboral, se lo coloca en lugares solitarios, o se le deja de dar trabajo. Soy la referente de la Oficina de la Mujer en la Cámara del Trabajo. Y hemos hecho talleres sobre incorporación de la perspectiva de género desde los jueces hasta el personal de maestranza.

Además de evaluar una reforma del reglamento de concurso, ¿qué otras iniciativas vinculadas a la perspectiva de género promoverá en su gestión?

El Consejo tiene a su cargo la Escuela Judicial y uno de los temas que incorporé en la currícula es la transversalización del tema en todas las materias, y un módulo especial sobre incorporación de la perspectiva de género. Además otro proyecto que ya está por iniciarse es la formación de los profesores de la Escuela en perspectiva de género. Estamos trabajando en coordinación con la Oficina de la Mujer de la Corte en la formación de los jueces en los juicios de lesa (humanidad) en relación a los interrogatorios a las mujeres o a los hombres que hayan sido víctimas de los delitos contra la integridad sexual en los centros de detención en la época de la dictadura cívico-militar.

vazquez4El Consejo de la Magistratura emitió un dictamen recientemente en el que expresó que negar un aborto no punible es una causal de mal desempeño, ¿cuáles fueron los fundamentos?

Ese fue el caso de una jueza (Myriam Rustán de Estrada) que dictó una medida para evitar un aborto no punible. Además el jefe de Gobierno de la Ciudad (Mauricio Macri) había individualizado el lugar donde se iba a realizar. Si bien el caso se desestimó porque se declaró abstracto, la jueza renunció, y la renuncia le fue aceptada, yo quise dejar sentado que el obstáculo a la práctica del aborto no punible viola los derechos humanos de las mujeres. En ese caso concreto, además, no había ninguna referencia concreta a alguna situación que significara pasar por alto la doctrina de la Corte Suprema en el caso FAL. Los magistrados que violan los derechos humanos de las mujeres a conciencia incurren en causal de mal desempeño.

Nota central:

¿Le corresponde a un varón ocupar la vacante de la Corte Suprema de Justicia de la Nación? 

Post a Comment

*
* (will not be published)