Conferencia Inclusión Social de las Mujeres: sin trabajo no hay autonomía, y sin autonomía no se acaba la violencia

La pasada semana se realizó en Buenos Aires la Conferencia Mundial: inclusión social de las mujeres: de Beijing a Post 2015, convocada por la Organización de las Naciones Unidas con el objetivo de realzar los temas de género con vistas al debate de la Agenda de Desarrollo Post 2015 que se debatirá en septiembre. Especialistas en pobreza, cuidados, trabajo  e inclusión de todo el mundo se reunieron durante tres días en Cancillería junto a las máximas autoridades del Fondo de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PONUD) y de ONU Mujeres.

inc1Por Norma Loto

COMUNICAR IGUALDAD/SEMlacLa ecuación sería: si las mujeres tuviesen dinero, tendrían autonomía; si tuviesen autonomía, también tendrían poder de decisión y, quizás, sería una vía para una vida sin violencia. 

Pero resulta que, para llegar al dinero, se necesita trabajo, y un trabajo que debe ser digno. Esta fue una de las ideas sobre las que se trabajó durante la Conferencia Mundial: inclusión social de las mujeres: de Beijing a Post 2015, realizada en la ciudad de Buenos Aires, del 6 al 8 de mayo.

La reunión estuvo organizada por el PNUD, ONU Mujeres y el Gobierno de Argentina, en el contexto de la conmemoración por el 20º aniversario de la Plataforma de Acción de Beijing. A 20 años de la Plataforma más progresista, aún las mujeres parecen territorios con múltiples parcelas para cubrir con derechos.

La actividad, que duró tres días, reunió a funcionarios/as, investigadores/as y representantes de la sociedad civil. Todas las realidades relatadas giraron en torno a logros y desafíos.

La ministra de la Mujer de Chile, Claudia Pascual Grau, contó que, a pesar los avances de su país, “las mujeres siguen siendo las más pobres, aunque la presidenta Michelle Bachelet se ha propuesto la redistribución del ingreso. En Chile, la mayoría de las personas son mujeres y, por lo tanto, no se puede ignorarlas“.

La ministra trasandina también destacó la importancia de la reforma laboral que permitió devolver a quienes trabajan sus derechos truncados por la dictadura de Augusto Pinochet y enfatizó sobre la importancia de achicar la brecha salarial y la presencia de las mujeres en el ámbito sindical.
Por su parte, Reem Abu Hassan, ministra de Desarrollo Social de Jordania, enfatizó sobre la alta inmigración siria en su país. Esta situación crea “dificultades al gobierno (…) ya que en Jordania el índice de pobreza llega al tres por ciento, pero con la migración asciende al 15. A esto se añade el mercado laboral informal, que se acrecienta con los refugiados y acarrea un índice de trabajo infantil de 70 por ciento”.

Otro problema que se vive en Jordania –continuó– es el casamiento de niñas sirias. Son casamientos fuera de la ley, arreglados entre las familias“. Según datos del Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF), una cuarta parte de los matrimonios entre la población refugiada siria registrados en Jordania son con niñas menores de 18 años.

Sin dudas, la principal barrera para la inclusión de las mujeres son los estereotipos culturales y todas las funciones que se les asignan a las mujeresinc2 como labores propias del género. En este sentido, la presidenta del Instituto Nacional de las Mujeres (InMujeres) de México, Lorena Cruz, se refirió al trabajo doméstico no remunerado y al trabajo del cuidado.

Cruz enumeró las acciones positivas del gobierno de México, como: 2.500 estancias infantiles que están apoyando a 264.000 madres y padres solos; la creación de 23.000 escuelas de tiempo completo y una política de reconocimiento a las empresas que implementan políticas para aligerar la carga de las mujeres.

También remarcó que la “escasez de tiempo a causa de este trabajo, que no se paga, afecta mayoritariamente a las mujeres y niñas. Esto nos lleva a pensar soluciones de políticas públicas, porque esta escasez de tiempo hace imposible para las mujeres pensar en un ingreso propio, en tener autonomía y poder de decisión“.

Añadió que “la gran mayoría de las mujeres somos pobres de tiempo, dedicamos mucho más tiempo que los hombres a las actividades domésticas y al cuidado de otros. Esta carga es aún mayor entre las más pobres. Ellas enfrentan más restricciones para incorporarse al mercado de trabajo, para estudiar y capacitarse, lo cual redunda en no tener oportunidades para salir de la pobreza”.

Una barrera más: la tercerización

Las privatizaciones de servicios públicos fue uno de los temas que las expertas pusieron en agenda durante la Conferencia Mundial. Alice Mary Higgins, integrante del Comité Ejecutivo a cargo de Pobreza y Exclusión del European Women’s Lobby, manifestó que la tendencia del sector público de muchos países de Europa es el recorte de gasto para luego optar por la tercerización.

En el sector público las mujeres no solo son usuarias, sino también empleadas. La tercerización trae aparejada la precarización laboral“, subrayo Higgins.

Las mujeres necesitamos servicios de educación, salud, pero de calidad y estos servicios -que son derechos- están siendo privatizados. El Estado está cada vez más lejos, porque terceriza. Entonces, los servicios terminan siendo para quienes tienen dinero“, dijo a SEMlac Relinda Sosa Pérez, promotora social de la Confederación Nacional de Mujeres Organizadas por la Vida y el Desarrollo Integral (CONAMOVIDI) de Perú.

A 20 años de la Plataforma de Beijing y tras la necesidad de fortalecer la Agenda Post 2015, queda claro que los planteos son múltiples en cuanto a los derechos de las mujeres, ya que la pobreza y la desigualdad son multidimensionales.

Para la fundadora del Centro de la Mujer Flora Tristán de Perú, Virginia Vargas, se necesita de “nuevos marcos interpretativos para entender la exclusión y discriminación de las mujeres. No se puede abordar la pobreza desde una perspectiva monofocal, sino optar por una que cualifique la democracia. Una de estas, por ejemplo, es la dimensión subjetiva, que recupere las voces de las actoras“.

En tanto, Patricia Cháves, fundadora del Espacio Feminista de Brasil, remarcó sobre la importancia del acceso de las mujeres a la educación, a la tenencia de las tierras y a “que hagan parte y sean influyentes en las políticas sociales, porque las mujeres también viven la discriminación cuando no cuentan con los aspectos anteriores”.

Otro aspecto que necesita ser incluido en la Agenda de Desarrollo Post 2015 es el puntualizado por la peruana Flor Linda Sosa Pérez, representante de CONAMOVIDI, partidaria de la implementación de mecanismos de control, fiscalización y transferencias, ya que “la implementación de recursos está dirigida por otros, por el poder. Si bien se ha avanzado en algunos aspectos, se necesita la creación de mecanismos que puedan facilitar los procesos para terminar con las brechas“, refirió ante SEMlac.

Falta acceso de mujeres al mundo laboral

La exclusión de las mujeres en el mundo laboral no solo es sinónimo de falta de acceso. Hoy lo que se analiza se basa en una multiplicidad de factores que son propios de escenarios postcrisis en contexto liberales. La historia se sigue escribiendo y los patrones de empleo y el acceso diferenciado a las oportunidades de trabajo decente para las mujeres siguen en vigencia.

Alice Mary Higgins disertó sobre algunos aspectos del mercado laboral postcrisis en Europa. European Women’s Lobby es la mayor alianza de asociaciones no gubernamentales de mujeres en la Unión Europea, está integrada por organizaciones de 27 Estados miembros de la UE y representa a más de 2.500 organizaciones.

En Europa se han impulsado medidas de inclusión, pero (…) si bien las mujeres son más educadas que los hombres, aún existe una brecha salarial en algunos países del 16 por ciento y en otros llega al 20. A esto se suma que muchas mujeres no poseen seguridad social y viven en la pobreza, hoy vemos a una nueva generación que tendrá el mismo desafío” observó.

Luego de la profunda crisis europea, Higgins mira como una acción positiva que las empresas hayan incorporado cupos para integrar a las mujeres, aunque no están “en puestos más altos; pero al menos les permiten ingresar en el merca laboral”.

inc3Un injusto, pero nada singular dato que explicó Higgins fue que la recuperación de Europa “primero llega a los hombres y luego a las mujeres“. Las mujeres jóvenes no tienen la posibilidad de empleo, ni de capacitación, ni educación. “Aunque hay algunas iniciativas de políticas positivas de inclusión a través de la capacitación, eso no garantiza un empleo de calidad. Además, los recortes presupuestarios redundan en un cambio en el sistema de protección social y así hay un predisposición de aceptar cualquier empleo” analizó.

La experta explicó que, a causa de la crisis, los empleadores están “desmantelando los estándares de trabajo lo cual da como resultado la informalización del empleo. Esto se evidencia en malas prácticas, como falta de horas fijas y contratos no seguros (que acarrean la imposibilidad de planificar los tiempos de las mujeres sea para el cuidado o para participar en actividades políticas o sociales)”.

Un mensaje de esperanza

El cierre de los tres días de la Conferencia Mundial sobre Inclusión social de las mujeres: de Beijing a post 2015 finalizó con un documento de recomendaciones que está en proceso de edición y traducción.

Sin embargo, la magnitud de esta reunión la describió Moez Doraid, director de la División de Coordinación de ONU Mujeres, quien se refirió a las palabras manifestadas en la apertura de esta reunión por Helen Clark, admnistradora del PNUD, cuando recordaba el camino recorrido desde Beijing hasta Buenos Aires, “pero deseo agregar que empecemos a hacer el recorrido desde Buenos Aires hacia la Agenda de Desarrollo post-2015 (…) tenemos que seguir con este compromiso, ya que los objetivos de desarrollo sostenibles son nuestra esperanza“.

Doraid mencionó que la directora ejecutiva de ONU Mujeres, Phumzile Mlambo-Ngcuka, había expresado la importancia de los resultados de esta reunión, ya que luego serán la base de lo que se discutirá en materia de inclusión durante la Cumbre Especial sobre Desarrollo Sostenible, que se desarrollará en septiembre de 2015 en la ciudad de Nueva York.

En la futura cumbre, líderes del mundo discutirán un ambicioso programa pensando en un futuro digno, basado en los derechos humanos.
La clausura quedó signada por las palabras de Doraid: “En el siglo XIX se terminó con la esclavitud, en el siglo XX con los totalitarismos y el apartheid; espero que este sea el siglo en que se pueda dar fin a la peor de las violencias: a la violencia contra las mujeres“.

Foto: Rodrigo Atanes (PNUD Argentina)

1 Comentario

  1. Tu hijo sin derechos:

    coincido con “sin trabajo no hay autonomía” pero con autonomía según cómo se la interprete no creo que alcance para acabar la violencia porque esto no depende sólo de una persona… Los femicidios no paran. Las leyes contra los femicidios están y son perfectas. El tema es que no los frenan. Es hora de atacar las causas, hay que analizar los casos como el de la chica embarazada de esta semana etc. Los varones están pidiendo a gritos derechos reproductivos, poder rechazar paternidades por ellos no deseadas. Otro tema que genera muchísimos femicidios es el de la cuotas alimentarias que están muy elevadas y a veces se pagan justamente por hijos no deseados y a madres que ni pareja fueron… ¿no convendrá que sea el Estado el que las pague hoy que ya nadie cree en Dios y no le importa matar?

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