Eventos colectivos de resistencia

La colectiva feminista La Revuelta lleva adelante desde el 2010 un servicio de acompañamiento para mujeres que toman la decisión de abortar llamado Socorro Rosa. En la siguiente entrevista, Ruth Zurbrigeen –integrante del grupo-, se refiere a este proyecto y analiza la situación parlamentaria y las responsabilidades políticas para el 2013 del proyecto de ley de legalización del aborto presentado por la Campaña Nacional por el Derecho al Aborto Legal, Seguro y Gratuito hace dos años.

Por Jesica Farias

COMUNICAR IGUALDAD-En este contexto estamos lejos del debate legislativo. Hay una cortina de hierro bajada para que no se discuta el tema del aborto y es por una decisión política cuyos principales responsables son quienes integran el Frente para la Victoria, porque tienen la mayoría y son quienes demostraron que cuando quieren sacar una ley, la sacan. Así, profundizan la deuda que la democracia tiene con las mujeres y en particular, con las de los sectores populares dijo sin preámbulos la integrante de la colectiva feminista La Revuelta de Neuquén, Ruth Zurbriggen. Durante una visita reciente a Buenos Aires, la militante examinó el contexto sociopolítico y remarcó: “Las legisladoras y legisladores abandonan a la suerte del aborto clandestino a las 500 mil mujeres que por año abortan en este país”.

-¿Cómo observas el panorama para el tratamiento del proyecto de ley de la Campaña Nacional por el Derecho al Aborto en medio de las elecciones dest1socorrolegislativas y el nombramiento de Jorge Bergoglio como Sumo Pontífice de la iglesia católica?

-Veo muy lejana la posibilidad del debate de la ley en este año, y creo que efectivamente el fortalecimiento de la iglesia católica con la asunción del papa argentino, combinado con la exacerbación del nacionalismo que eso provocó, no nos colabora. También está demostrado que las mujeres contra viento y marea han abortado en este país con ley o sin ley, lo que no les quita la responsabilidad a la clase política que tiene en sus manos la posibilidad de que las 100 mujeres que se mueren por año en este país, no se mueran más; y que las 70 mil que entran con complicaciones a los hospitales no ingresen.  El costo que eso tiene para la salud pública es mucho más alto que lo que puede implicar la posibilidad de la legalidad del aborto.

-Se vincula a las políticas públicas, a los derechos humanos…

-Claramente, también sobretodo a la autonomía de las mujeres. Hay que remarcar que hay un gran negociado vinculado a la clandestinidad del aborto porque mueve mucha plata en red, es decir  para que esté funcionando un consultorio en donde hay una médica, un médico haciéndolo, hay coimas, y cuando salen a la luz es porque algo no se cobró. Me parece que esa es otra arista a la que debemos ponerle más investigación. Entonces, son las jerarquías eclesiásticas y es el negocio, no se pueden separar.

Ruth Zurbrigeen

Ruth Zurbrigeen

Socorro rosa

En el 2010, las integrantes de La Revuelta comenzaron a dar a las mujeres de Neuquén información sobre misoprostol; luego, en los años siguientes, el acompañamiento y la sistematización de la información que cada caso dejaba se fue profundizando.  “Tenemos una línea telefónica, ellas llaman y nosotras ponemos como condición encontrarnos cara a cara: no damos la información telefónicamente sino que la ofrecemos en el encuentro presencial que es en un grupo nutrido y  variado, con mujeres de 40 años, de 17, de 25, acompañadas por sus compañeras/os, familia o solas –explica Zurbrigeen-. Muchas son de muy escasos recursos, también migrantes, estudiantes que tienen trabajos en casas particulares y en relación al cuidado. El 47% no cobraba salario pero las que si lo hacían, tenían uno menor a 3 mil pesos. Estamos hablando de cifras que rondan los 1.200 pesos, mientras que muchas otras sólo tienen como ingreso las asignaciones familiares.”

destacado2socorro-¿Cómo es el proceso?

-El teléfono para el socorro circula entre cuatro militantes de La Revuelta. Cada una lo tiene 15 días y pasamos la información en un encuentro cara a cara y el compromiso de quienes se comunican de que nos avisen cuando comienzan a ponerse las pastillas, porque nuestro acompañamiento también es durante el proceso ya que tenemos una guardia activa permanente, le damos una respuesta a sectores empobrecidos económicamente. Después del proceso, sistematizamos la información y entrevistamos a algunas mujeres.

Zurbriggen relata sobre los “eventos de resistencia”, aquellas reuniones que la colectiva propone para informar y empoderar a las mujeres decididas. Nada de ocultarse: los espacios públicos dan lugar a los encuentros que a veces congregan a más de una docena de personas. Las que se acercan remarcan que no creían que pudiera hablarse tan abiertamente de las pastillas, una información que circula desde hace décadas y está garantizada hasta por la Organización Mundial de la Salud (OMS).

-¿Cómo son las reuniones?

-Las citamos en escuelas, universidades, bares, plazas. En un hipermercado llegamos a ser unas 14 personas. Es interesante ver las complicidades que se generan, no sólo entre las que participan sino también con la gente del espacio en donde hacemos el evento en donde explicamos de qué se trata, entonces se arma como una especie de clase en donde entregamos el folleto que leemos entre todas y preguntan, pero algunas ya vienen con información. Cuando nos llaman les decimos que entre el llamado y el encuentro, si tienen acceso a internet, vayan viendo nuestra página u otra información que circule. Sentarnos en un lugar público no es un delito, de hecho esa información está hasta en internet.

-¿Cuál es la pregunta que se repite cuando llaman y van a los eventos de resistencia?

-Si les va a dar resultado y qué pasa en el caso de que haya una complicación, en ese sentido tenemos armado un servicio de información, acompañamiento y control posterior, que se hace con derivaciones a médicas/os amigables especialmente de ámbitos de la salud pública, pero no solamente, y sobre todo en el consultorio TeA (Te acompañamos) que se armó en el Hospital Castro Rendón que es de control, consejería y anticoncepción post aborto. Este consultorio se armó a partir de que quien fuera la directora del Servicio de Ginecología hasta 2012, y que recibía muchos pedidos de nosotras para que atiendan a mujeres,  nos dijo que no podía ser que les pidiéramos cuando en realidad es responsabilidad de ellas/os.

Te acompañamos surgió en 2012 a través del trabajo conjunto entre el sanatorio y La Revuelta. Es una muestra de que los nosocomios pueden amigarse con las necesidades de las mujeres, aún más con las que se encuentran en el vulnerable momento en que las complicaciones de la clandestinidad del aborto aprietan. “Podemos ver que van cambiando los sentires y decires vinculados al tema. Además, Socorro Violeta se inscribe en una red de relaciones, es decir, no hubiera sido posible sin la Campaña Nacional por el Derecho al Aborto, sin la instalación política del tema; tampoco sin el libro de Todo lo que querés saber sobre cómo hacerse un aborto con pastillas del colectivo de Lesbianas y Feministas por la Descriminalización del Aborto que nos alentó en el sentido de poder hacer circular la información públicamente, nos apoderamos de eso”, reflexionó Zurbriggen.

-Es importante enfatizar en el después luego de la realización del aborto con pastillas…

-Es fundamental tener los cuidados post aborto, porque en todo caso también queremos transmitir con esto que las mujeres toman la decisión en el medio de muchas complejidades; se trata de una decisión que a veces se toma y otras veces no, que conlleva muchas idas y vueltas, y nos ocupamos de ayudarlas a que no vuelvan a pasar por una situación así. Socorro Rosa es una práctica de decisión autónoma sobre el cuerpo pero no por ello dejamos de exigir la despenalización y la legalización del aborto. Los socorrismos nos dan la posibilidad de seguir construyendo argumentos para continuar luchando.

 

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